Blog

Grupo electrógeno: cuándo lo necesitas de verdad y cómo decidirlo bien

No todas las empresas necesitan un generador. Pero hay sectores donde no tenerlo es jugarse el negocio en cada apagón. Una guía honesta para decidirlo por número, no por intuición.

Grupo electrógeno industrial amarillo con cuadro eléctrico

La fotovoltaica te baja la factura. Las baterías te dan margen. El grupo electrógeno es el seguro de último kilómetro: lo que mantiene tu nave en marcha cuando un apagón se alarga horas. Y, a diferencia de los otros dos, no todas las empresas lo necesitan. Pero las que sí, lo necesitan en serio.

Esta es la guía honesta para decidirlo. Sin marketing, sin “todo el mundo debería tener uno”. Solo las preguntas correctas.

Qué es y qué no es un grupo electrógeno

Para empezar limpio: un grupo electrógeno es un motor de combustión (diésel o gas, normalmente) acoplado a un alternador que genera electricidad cuando la red falla. No tiene que confundirse con:

  • SAI (UPS): cubre milisegundos a minutos, gracias a baterías internas. Lo justo para que el grupo arranque o para apagar bien un servidor.
  • Baterías estacionarias: cubren horas, cargadas con red o con solar. Útiles para apagones medios o para pasar la noche sin red.
  • Inversor híbrido con función de respaldo: alimenta cargas directamente desde la planta solar si hay sol y la red ha caído.

El grupo electrógeno cubre la franja larga: apagones de varias horas, o apagones nocturnos cuando las baterías ya no dan más. Es lo único que puede operar indefinidamente mientras tengas combustible.

Las cinco preguntas que deciden si lo necesitas

No mires modelos hasta haber contestado estas cinco. Honestamente.

1. ¿Qué tipo de mercancía o proceso tienes?

Es la primera pregunta. Cada sector tiene una sensibilidad muy distinta a un corte eléctrico:

SectorSensibilidad a un corte largo
Oficinas, comercio retailBaja — pierdes horas comerciales y poco más
Almacén logístico secoBaja-media — TPVs, escáneres, software de gestión
Frío industrial (alimentación)Alta — pérdida de cadena de frío en 4-8 h
Congelado profundoCrítica — pérdida en 12-24 h, valor enorme
Bodega vinícola en fermentaciónCrítica — temperatura controlada
Agroindustria (mataderos, lácteos)Crítica — sanitario y económico
Centro de datos / servidoresCrítica — minuto a minuto
Hospital, residencia mayoresCrítica — vidas en juego
Granja avícola/porcinaCrítica — ventilación forzada
Producción CNC, inyecciónAlta — material en curso destruido
Hotel en temporadaAlta — clientes y reputación
Talleres mecánicosMedia — recuperable en horas

Si tu sector está en “crítica” o “alta” de esta tabla, la pregunta no es “¿necesito grupo?” sino “¿qué tamaño y qué tiempo de arranque?“.

2. ¿Cuánto tiempo puedes estar sin electricidad sin pérdidas?

Esta es la pregunta que cambia todo. Y la respuesta debe ser una cifra concreta, no “depende”:

  • Menos de 1 minuto: necesitas SAI con autonomía + grupo con arranque automático rápido. Datacenter, hospital, procesos continuos.
  • 1-15 minutos: SAI + grupo automático estándar. Servidores empresariales, retail importante, gestión documental.
  • 15 min - 2 horas: baterías o grupo automático. Frío comercial, talleres con maquinaria sensible.
  • 2-12 horas: baterías solares dimensionadas, grupo opcional si hay frío crítico. Mayoría de pymes industriales.
  • Más de 12 horas: solar + baterías + grupo casi seguro. Agroindustria, granjas, frío profundo, áreas con apagones recurrentes.

3. ¿Cuánto te cuesta un minuto de inactividad?

Saca la cuenta honesta. Suma:

  • Salarios parados (gente cobrando y sin producir).
  • Material en curso que se estropea (cadenas CNC, inyección, frío).
  • Reset y rearranque de procesos (puede tardar 30-90 min después de volver la luz).
  • Pedidos retrasados / penalizaciones contractuales con clientes.
  • Reputación y SLA si tienes contratos con cláusula de disponibilidad.

Si esa cifra está por encima de 500 €/hora, ya empieza a tener sentido. Por encima de 2.000 €/hora, es casi obligado.

4. ¿Con qué frecuencia te cortan la luz?

No hablamos del apagón histórico. Hablamos de:

  • Microcortes mensuales: ¿cuántos tienes? Pregunta a tu electricista o saca el log del SAI si tienes.
  • Apagones de más de 5 minutos al año: ¿uno, dos, ninguno?
  • Zona de la red en la que estás: zonas industriales finales de línea suelen tener más eventos que ciudad consolidada.

Tu distribuidora publica el TIEPI (Tiempo de Interrupción Equivalente de la Potencia Instalada) por provincia y zona. Si en tu zona el TIEPI es alto (>1 hora/año), un grupo amortiza solo.

5. ¿Qué cargas tienes que mantener sí o sí?

No hace falta dimensionar el grupo para toda la nave. Casi nunca compensa. La pregunta correcta es: ¿qué cargas son críticas y cuál es su consumo cuando todo lo demás está apagado?

Ejemplos típicos:

  • Cámaras frigoríficas, neveras de frío.
  • Servidores y red.
  • Iluminación de emergencia / seguridad.
  • Ventilación forzada en granjas.
  • Bombas de agua o de proceso continuo.
  • Ordeñadoras / equipos de granja.
  • 1-2 máquinas CNC en lugar de las 8 que tienes.

Esa suma de cargas críticas, multiplicada por 1,3 de seguridad, te da el kVA mínimo del grupo. Muchas empresas se sorprenden descubriendo que con un grupo de 30-60 kVA cubren lo realmente crítico de una nave que tiene 200 kVA contratados.

Diésel o gas: tres factores prácticos

Una vez decidido el tamaño, la siguiente pregunta:

Diésel

  • Pro: combustible fácil de almacenar, autonomía de muchas horas con depósito propio, encendido más fiable a baja temperatura.
  • Contra: ruido, emisiones, mantenimiento del combustible (el gasoil envejece en almacenamiento si no se rota).
  • Para: la mayoría de naves industriales y agroindustria.

Gas (natural o propano)

  • Pro: más limpio, menos mantenimiento de combustible, gas natural por red = autonomía infinita.
  • Contra: depende del suministro de gas (que en algunos apagones generalizados también puede fallar), encarece la instalación inicial.
  • Para: zonas urbanas, hospitales, sitios con restricciones de emisiones.

Para la gran mayoría de empresas que llegan a AUREQIS, diésel sigue siendo el formato razonable por fiabilidad y coste.

Standby, Prime o Continuous

Tres modos de operación que conviene conocer porque los catálogos los mezclan:

  • Standby: solo arranca cuando la red cae. Lo habitual para backup. Vida útil ~500 h/año.
  • Prime: funciona regularmente como fuente principal. Para zonas sin red estable o instalaciones aisladas.
  • Continuous: trabaja 24/7 a carga constante. Industrial pesado.

Para respaldo empresarial normal, lo que necesitas se llama “standby”. Si te ofrecen “Prime” para esa función, te están vendiendo de más.

Lo que decide el coste total (no solo el grupo)

El grupo en sí es solo la mitad de la factura. Importa también:

  • Conmutador automático (ATS / cuadro de transferencia): detecta caída de red y arranca el grupo.
  • Insonorización: depende de zona; en industrial puede ser mínima, en urbano puede multiplicar el coste.
  • Depósito de combustible: integrado (suele dar 8-12 h) o externo (24-72 h).
  • Salida de gases: chimenea con altura mínima según normativa.
  • Mantenimiento contratado: el grupo necesita arrancar mensualmente bajo carga. Sin mantenimiento, fallará justo cuando lo necesites.

Un grupo de 40-80 kVA con instalación completa, ATS, depósito y mantenimiento típicamente está entre 15.000 € y 35.000 € según modelo y especificaciones. Para 100-250 kVA el rango sube a 30.000 € - 80.000 €.

Dónde encaja en una estrategia solar + baterías

La pregunta final, importante porque cambia el dimensionado: ¿es único o trabaja con solar y baterías?

Si lo planteas como única protección (sin solar ni baterías):

  • Necesitas un grupo grande, que cubra todo tu consumo crítico durante todo el apagón.
  • Más horas de operación = más mantenimiento, más combustible.
  • Tiempo de arranque cubierto solo con SAI.

Si lo planteas como última capa de una arquitectura solar + baterías:

  • Solar cubre el día. Baterías cubren las primeras horas. Grupo solo arranca si el corte se alarga más de 4-8 horas.
  • Grupo puede ser un 30-40 % más pequeño: solo carga crítica y durante menos tiempo.
  • Menos horas de uso = menos consumo de combustible, mantenimiento más barato.
  • En la práctica, el grupo puede no arrancar nunca durante años y estar ahí simplemente como seguro.

Esa segunda arquitectura es lo que normalmente recomendamos. El grupo sigue siendo el seguro, no la herramienta de trabajo.

En una frase

El grupo electrógeno no es para todo el mundo. Pero si tu mercancía se estropea, tu proceso no se puede parar o tu cliente penaliza la indisponibilidad, lo barato es tenerlo. Lo caro es descubrir un domingo de agosto a las 4 de la mañana que llevas seis horas sin luz y aún quedan ocho.

¿Quieres ver si en tu caso compensa, y qué tamaño? Pide tu estudio gratuito. Hacemos un diagnóstico de criticidad con tu sector, tu mercancía, tu TIEPI y tu consumo, y te decimos sin adornos si lo necesitas o no.